Ragazzo, sin embargo, vive el verano de la ciudad: hace poco han okupado con unos amigos un espacio acogedor que han acondicionado como vivienda, está de vacaciones, tiene tiempo para escuchar música, leer, cocinar, enamorarse… y para participar en el Foro Social Mundial que también se ha instalado en la ciudad y donde más de medio millón de personas se discuten como sería globalización.
Su destino quedará marcado cuando tome la decisión de quedarse en la Columna de los Desobedients, que se ha propuesto una acción pacífica de desobediencia civil: violar el confinamiento de la Zona Rubia.
¿Qué hacer frente a la amenaza? ¿Tiene legitimidad un gobierno que debe blindarse para decidir? ¿Quién (y para qué) utiliza la violencia? ¿Qué es la impunidad? ¿Otro mundo es posible? Un grito en la vida, en la dignificación de las historias personales, en la reivindicación de la memoria colectiva y de la Historia que los dueños del mundo nunca escribirán por nosotros. Dedicado a la memoria de Carlo Giuliani, asesinado en Génova el 20 de julio de 2001.