Consigue tu vuelo+hotel y conoce Curacavi

Al escuchar su nombre es simplemente imposible no pensar en dulcecitos con chispitas de colores y en chicha, chicha balla y curadora, como dice la famosa tonada, pero Curacaví es mucho más que eso.

Curacaví es un sencillo pueblo, con paisajes típicos del campo chileno, con huasos, caballos ponchos, empanadas, chicha, rodeo, que se mezclan con las influencias de la ciudad. Recuerda un poco a Macondo y se siente como con 100 años de soledad. Aún conserva caminos de tierra, casas de adobe y rejas de madera aunque esos caminos cada vez son menos transitados por hombres a caballo y más por camionetas 4x4.

Para llegar a Curacaví debes tomar la Ruta 68 camino a Viña del Mar, no te demorarás más de una hora desde Santiago, es esa cercanía la que la hace agradable, no está tan lejos como para aburrirse pero tampoco tan cerca como para ensuciarse.

Muchos conocen Curacaví porque sólo han pasado por ahí camino a otra parte, y sus múltiples ''picadas'' para viajeros son algunas de sus más típicas postales: el restaurant Millahue, Agua de Piedra, "Antumapu" y "Los Hornitos" son algunos de los más famosos.

Los panoramas son varios, hay muchos escenarios para trekking, cabalgatas, circuitos para recorrer en 4x4, hay también algunas discoteques y variedad de lugares de esparcimiento.

La chicha de Curacaví es uno de sus principales atractivos, aquí es producida por las familias que durante generaciones han vivido en la zona, que lo realizan con los procesos artesanales que garantizan óptima calidad.

La gastronomía típica del lugar consiste en empanadas, cazuelas de ave y vacuno, empanadas y preparaciones tradicionales como arroz con carne y ensaladas.

El clima oscila entre 5°C y los 27°C promedio.