¿Es Japón tu próximo destino? Descúbrelo en este test

Paula Sabater 4 minutos
¿Eres de mar o de montaña? ¿Urbanita o todoterreno? ¿Vegetariano o cometodista? Empieza a pensar en tus vacaciones y descubre por qué Japón estará este año en tu lista de prioridades.

No leo cómics ni manga. Hasta hace poco no sabía quién era Goku. Y, si me apuras, tampoco tengo muy en claro si Doraemon es un gato o una foca (eh listillos, que lo googleé y es un “gato robótico” sin orejas). Con la tecnología me llevaba de maravillas, hasta que crecí y dejaron de estar de moda los walkman. Por suerte amo con locura el sushi, el ramen, los takoyaki, el té verde y todo lo que los japoneses se llevan a la boca*. Sino, no había muchas pistas para hacerme pensar que Japón sería el destino más increíble en el que estuve jamás. ¿Quieres saber por qué?

Porque Japón viene a destruir cualquier molde.

  • Aunque hayas visto mil fotos de todos tus amigos en Instagram y creas que ya no hay nada que pueda sorprenderte.
  • Aunque hayas leído cientos de veces lo locos que están o lo de las máquinas expendedoras de bragas usadas. Confieso que no las vi, sino hubiese vendido una mía y amortizado un poco el viaje.
  • Aunque te maraville su organización y orden compulsivos.
  • Aunque tengas todo eso en mente, una vez que estás allí te das cuenta que cualquier historia se queda corta.
©Paula Sabater

Para comprobarlo, hagamos un pequeño test para saber si Japón es tu próximo destino. No quiero poner cara de “te lo dije” pero verás que… claro que lo es.

¡Empecemos!

¿Tienes dudas existenciales con tu religión y quieres conocer otras opciones?  ✔

Pues estás de suerte, ¡Japón es tu lugar! Se practica tanto la religión sintoísta como la budista, y pareciera que se han distribuido los lugares de culto jugando a los dados. Donde caían…¡venga a construir!

Pero además de toooodos los increíbles templos que podrás encontrar en Kyoto y el resto del país, hay una pueblo específico que concentra la mayor cantidad por metro cuadrado: Koyasan. ¿A qué no te suena tanto?

Esta pequeña joya del budismo shingón está ubicada en el Monte Koya y es una visita imperdible si quieres respirar paz y aire fresco de montaña. La experiencia se vuelve aún más increíble si pasas la noche en un Shukubo: monasterios budistas que alojan a huéspedes en tradicionales habitaciones japonesas. Lo más parecido a un ryokan.

Los monjes no solo te preparan un cómodo tatami, también te cocinan y te lo llevan puntualmente a la habitación, cual hotel 5 estrellas. Eso sí, no es apto para carnívoros dependientes: la comida es exclusivamente vegetariana.

En Koyasan puedes participar de las ceremonias que se practican todas las mañanas a las 6 am, visitar otros Shukubos y el cementerio budista más impresionante que hayas visto jamás.

Y por si fuera poco, para llegar al pueblo debes subirte a un trencito funicular que parece salido de una película de Wes Anderson. ¿Te convencí?

Este fue uno de los lugares que más me gustó del viaje, y tiene el privilegio de no ser taaan archi conocido todavía. Y eso en Japón es tan raro como que un tren llegue vacío en hora pico, aprovechad.

¿Te gusta comer… cualquier cosa? ✔

Pues estás de suerte, ¡Japón es tu lugar! La comida japonesa es de las más complejas y exquisitas del mundo. Aunque todos caemos en tierras niponas con una sola cosa en mente: sushi. Recomiendo tirarse de cabeza en el Mercado Tsukiji de Tokio para probar todos los tipos de pescado que allí se encuentran.

Pero…después de sacarte las ganas y exclamar varias veces “¡oh my Buda, este sashimi/maki/uromaki/nigiri no se merece una estrella, sino una Galaxia Michelín!” empiezas a ver la graaan variedad de comida que tienes para elegir. Y ahí te vuelves imparable.

Lo bueno es que la mayoría de los locales de comida tienen los “platos embalsamados” en la entrada, para que puedas ver lo que te pedirás sin que haya demasiadas sorpresas. Aunque créanme que igual las habrá y eso es lo divertido.

Ramen, gyozas (que son de origen chino, pero las favoritas de los japoneses), tokiyaki, okonomiyaki, wagyu, miso en todas sus formas, mochi…y la lista es interminable. Foodies…¡tendrán que pellizcarse para comprobar que no están en el paraíso!

¿La gente suele describirte como “demasiado infantil”? ✔

Pues estás de suerte, ¡Japón es tu lugar! El barrio Akihabara y Shibuya en Tokio serán tu parque de entretenimientos. El recorrido es fácil: desde una de las cientos de tiendas de cómic a un local donde sacarse la típica foto Purikura en un fotomatón marciano, pasando por decenas de máquinas de video juego alineadas y atestadas de gente.

Jugadores y mirones nos agrupamos por igual. El clásico sonido a videojuegos funciona como una flauta de Hamelín desafinada y cumple su objetivo: va juntando a todos los que alguna vez tuvieron una consola en su mano y/o a los que nacieron con ella.

Y como para reafirmar el infantilismo y llevarlo bien en alto, se puede ir a merendar a un cosplay café o a un maid café. Estos últimos son restaurantes temáticos donde las camareras van vestidas con trajes de sirvientas francesas y te atienden como si fueras su “amo”, decorando tu comida al estilo kawaii.

Los platos no son especialmente memorables por su sabor o ingredientes, sino por su apariencia bonita y tierna. Por ejemplo: una bocha de helado transformada en oso, un plato de arroz con forma de Kitty… Particularmente me sentí bastante incómoda, te hablan como si fueran niñas de 12 años y te cobran hasta el aire que respiras. Pero la experiencia me la llevo.

¿Te gusta el arte? ✔

Pues estás de suerte, ¡Japón es tu lugar! Tanto que tienes una isla específicamente dedicada al arte: Naoshima.

No solo tiene museos diseñados por el famoso arquitecto Tadao Ando (algo así como el Ricardo Darín de la arquitectura), sino que toda la isla está repleta de obras de arte al aire libre: en la calle, en el muelle, en el bosque, al doblar la esquina, etc. ¿Te acuerdas de Yayoi Kusama? Pues algunas de sus obras están perdidas en el medio de la isla, dispuestas a hacerte ganar cientos de likes en tu muro de Instragram.

Esta isla se merece pasar al menos una noche allí para poder desconectar y pasear descubriendo rincones. No es difícil llegar, pero no es taaan directo.

¿Te gustan las playas estilo caribeñas? ✔

Pues estás de suerte, ¡Japón también es tu lugar! ¿O pensabas que ibas a volver blanco como un papel después de tus vacaciones? No, señores. Al sur de Japón, más cerca de Taiwan que del resto, se encuentra la prefectura de Okinawa, la mayor de las islas Ryūkyū.

Es el secreto mejor guardado de Japón, sin dudas. Estas playas de revista, con agua turquesa que nada tiene que envidiarle a una postal del Caribe, es un archipiélago formado por 160 islas que fue un territorio independiente del resto de Japón durante siglos. Y la mayoría está sin habitar. Algo casi impensable en Japón.

Para los que todavía no se deciden entre destinos de playa para reposar cual lagartos bajo el sol o un viaje más cultural… voilà! Se acabó la discusión.

©Paula Sabater

En definitiva, hay un Japón a la medida de cada uno. Como ese pantalón que te calza perfecto y te hace culo nivel Gisele Bündchen o esas bambas que combinan con cualquier cosa que se caiga de tu armario, Japón te hace sentir especial. Pareciera que en el país del sol naciente a todos nos llega su luz.

Japón deja contentos a todo el mundo, como si la hospitalidad oriental se llevara a un extremo tal de “nadie se va de la isla sin haber encontrado lo que esperaba”.

Y yo lo encontré.

*Ejem, ejem… bueno, todo lo que se llevan a la boca no. Sobre todo después de dar una vuelta por uno de los ‘sex shop’ más reconocidos del mundo en el barrio de Akihabara y ver TODOOO LO QUE SE LLEVAN A LA BOCA los japos. O.o