El este de Londres no es como lo pintan

Fernanda G
Olvídate de Buckingham o el Big Ben, eso es para novatos. El verdadero Londres es el de los calles y los callejones, el de los pubs y el de la vida real, en el que no siempre está Hugh Grant con su sonrisa perfecta intentado ligarse a Julia Roberts, o Bridget Jones corriendo por las calles en ropa interior en busca de su Mark Darcy.

Mi fascinación por Londres ha crecido desde que descubrí que, más allá de sus Double Deckers o sus tradicionales cabinas telefónicas, es una ciudad vibrante que tiene opciones para todos los gustos; y cuando digo todos, me refiero a todos. El único problema que encontrarás será elegir qué hacer. Es por eso me dí a la tarea de buscar un plan que se salga de los típicos sitios de turisteo.

El este de Londres es tan atractivo como desconocido para los guiris que van de paso. No hay Harrods, ni tiendas de souvenirs, tampoco verás la National Gallery o el London Eye, pero seguro que no los extrañaras.

A diferencia del oeste, que es más pijo, y el centro, que es un hervidero de turistas, el East End guarda lo más friki y bizarro de la ciudad, pero también historias que no aparecen en las guías turísticas que venden en las salas de espera de los aeropuertos.

Empecemos por el principio

Esta parte de la metrópolis una mezcla interesante en donde financieros y artistas conviven por igual: lo mismo encuentras a los banqueros más pijos, que a los hipsters que beben por la mañana su café orgánico traído de algún país tropical con leche de almendras sin gluten venti. Es precisamente a unos pasos de The City, el distrito financiero, que se encuentra Shoreditch, sin duda uno de los sitios más alternativos por excelencia. Un barrio bohemio lleno de bares, restaurantes y tiendas, que se ha ganado un lugar especial en el corazón de los londinenses.

El este y su explosión de sabores asiáticos

Muy cerca de Shoreditch, está Brick Lane o ‘la calle del curry’, que se puede describir como un pequeño oasis de arte combinado con un toque de comida deliciosa que te hará flipar. Te recomiendo visitarla con hambre: seguro no te arrepentirás (lo digo por experiencia).

Un clásico de la calle Brick Lane son los famosísimos bagels de Beigel Bake; querido Houdini, esa sí que es una parada obligada, especialmente cuando sales de fiesta en la madrugada (no es que hable por experiencia, pero le sucedió al amigo de un amigo). No importa la hora que sea: siempre está a petar.

Una vez que tengas la barriga llena, lo ideal es hacer un tour para conocer las historias detrás de cada pintada y los rincones más interesantes. Aprovecha para conocer a los artistas, entre los que destacan Banksy, Zabou o Stik. Que no te sorprenda ver caricaturas, retratos hiperrealistas, zombis o a Theresa May con Donald Trump. Los crack más crack de todo el mundo vienen a Londres y utilizan las paredes del East End como lienzos, y nosotros lo agradecemos. Por lo general, los mejores tours pueden reservarse online para asegurar tu sitio, así que toma nota y sácale uso a tu Visa Checkout.

Recuerda que no importa cuantas veces los visites: el arte callejero es efímero, por lo tanto cada semana encontrarás una nueva obra y, probablemente esa que tanto te gustó, solo perdure en tus fotos de Instagram.

Como dato curioso el East End es la única zona en donde está permitido pintar o grafitear en las paredes, así que con un poco de suerte podrás toparte con algún artista en acción.

Londres sin sus pubs no es Londres

Ningún turista que se respete va Londres sin pasar por un pub, eso es como ir a Nueva York y no comer un hot dog, o ir a Valencia y no probar la paella. Lo mejor es visitar un pub histórico o por lo menos uno cool.

Para mí uno de los pubs que más ha llamado mi atención, y soy una experta en la materia, es The Prospect of Whitby. Lo descubrí una tarde, mientras caminaba por las calles del barrio de Wapping. Por fuera, parece ser un pub de toda la vida, pero por dentro tiene un encanto especial. Entre sus paredes guarda secretos de personajes como Charles Dickens, Paul Newman o la mismísima princesa Margarita. Ubicado a un lado del río Támesis, este local da la impresión de estar a la orilla del mar, que en un día soleado (que sí, los hay) es garantía de un planazo dominguero.

¿Te apetece algo más friki? Vale, pues entonces te recomiendo visitar el corazón del East End, donde hallarás el Ten Bells. Muy cerca de la estación de Liverpool Street, Ten Bells es famoso por ser el punto de reunión de dos de las víctimas de Jack El Destripador y por ser el escenario de la película que protagonizó Johnny Depp, ”Desde el Infierno”. Es complicado imaginarse el bar chungo que alguna vez fue, porque hoy es un pub bastante chulo y perfecto para comer unas tapas con unos buenos cócteles, aunque aún conserva ese aire siniestro por todo lo que pasó.  

Las aventuras del este

Si eres un viajero difícil de impresionar, quizás es porque no lo has visto todo. Imagina una experiencia muy divertida y agrega un poco de arte con un toque extravagante. ¿Aún no estás convencido? Existe un tobogán que mide más de 170 metros de altura y que está dentro de una obra de arte realizada por uno de los genios contemporáneos más famosos en el mundo. Creo que ahora tengo tu atención, bien, pues esa atracción se encuentra en la antorcha de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y es una obra de Anish Kapoor. Esto sí que te ha molado, ¿eh? Atrévete y después me cuentas qué tal.

Seguro has oído hablar de los hooligans y la fama que tienen, especialmente después de ver la peli del mismo nombre -sí, ésa en donde Frodo juega a ser rudo y pelear por un equipo de fútbol, el club en cuestión por el cual el pobre recibe una paliza es el West Ham-. El West Ham podrá no ser un súper club como el Arsenal o Chelsea, pero es un equipo con mucho corazón, y con fanáticos de hueso colorado. Para matar dos pájaros de un tiro podrás disfrutar de un partido al estilo inglés en el estadio olímpico, el mismo en donde Usain Bolt se ha despedido del atletismo profesional. ¿Qué más se puede pedir? Echa un vistazo a los próximos partidos y compra tus localidades de manera fácil y rápida con Visa Checkout.

Créditos: Fernanda Gómez

Un buen Houdini es el que disfruta de descubrir cada destino por sí solo y se deja llevar por sus instintos cual Indiana Jones, pero también sabe que un aventurero precavido vale por dos, y la aventura y las reservas no están peleadas. Mi consejo es que antes de viajar compres las entradas online y te beneficies del descuento de Visa Checkout a los eventos y atracciones que queráis visitar para evitar filas interminables y un “no hay disponibles”, sobre todo en un destino como Londres.

Los tours, las entradas al partido y al tobogán están disponibles en su página web y se pueden comprar desde la comodidad de tu móvil o tablet con tan solo un clic, muy sencillo y seguro. Lo difícil será elegir a quien te llevarás contigo.